RESEÑA. TENIA QUE SOBREVIVIR
SINOPSIS
OPINIÓN PERSONAL
Podría generalizar diciendo que todos conocemos la historia
del accidente aéreo en la cordillera de los Andes en 1972. Pues en mi caso yo
la descubrí hace muy poco viendo una entrevista para televisión de uno de los supervivientes.
No es que nunca hubiera oído nada sobre ella, pero pensaba que se trataba de
una película, y que incluso puede que ni hubiera sido real. Nunca me llamo la
atención hasta que vi esta entrevista. Al momento me emocionó, y sentí la necesidad de saber más,
sobre todos ellos, y como habían logrado superar tal adversidad. No por morbo
sino verdaderamente por pura admiración hacía todos ellos.
Lo primero que hice al día siguiente fue buscar el libro más
conocido sobre esta historia ¡Viven! Donde el
autor y periodista Piers Paul
Read narra en tercera persona y a modo de novela los hechos que le contaron los
16 supervivientes. Este libro me abrió
la mente de muchas maneras, me hizo ver los problemas de la vida desde otra
óptica, e incluso podría decir que me dio verdadera esperanza en un momento
complicado de mi vida. A día de hoy es uno de mis libros de cabecera, pero esta
reseña no se trata de este libro que aún así recomiendo encarecidamente, sino
para poner en antecedentes el libro que nos atañe en esta reseña.
Como en todas las historias corales, inevitablemente siempre
sobresales unos personajes sobre otros. Ya sea por su actos, su carácter o
carisma, ocupan más páginas en una historia
o simplemente nos interesan más que a los demás.
En la vida real, también ocurre lo mismo. Siempre hay
alguien que destaca para bien o para mal en un grupo. En este caso, también fue
así. Si inicialmente hubo 45 personas en aquel avión, de las cuales restando
(perdón por la expresión) muertes por el accidente, el alud, infecciones y
demás, finalmente solo quedaron dieciséis. Para mi dieciséis héroes, pero creo
que coincidiré con muchos apasionados de esta historia dos de ellos
verdaderamente fueron superhéroes, Fernando Parrado y Roberto Canessa. Ambos
por su carácter, personalidad y sobre todo valentía, sobresalen en mi opinión
en esta terrible aventura. Creo que sin ellos dos, los acontecimientos se
hubieran desarrollado de un modo muy diferente. Pues ellos se sacrificaron
hasta unos límites insospechados, emprendiendo un viaje sin retorno,
atravesando a pie una de las cordilleras más altas y más peligrosas de este
planeta, Los Andes, solamente para salvar a sus
amigos.
Pues bien el libro objeto de esta reseña se trata de “Tenía
que sobrevir”, de Roberto Canessa y
Pablo Vierci. Es una especie autobiografía de uno de los que he denominada
“Superhéroes” el Doctor Roberto Canessa.
Este libro se divide en dos partes. En rasgos generales en
la primera parte nos cuenta de su experiencia en el accidente aéreo de Los Andes,
su papel en aquella sociedad de la nieve para acabar centrándose más en su
viaje a través de la cordillera en busca de ayuda. La segunda parte, nos habla
de su vida como médico, especialista en cardiología infantil. Sin la primera
parte no entenderíamos la segunda, el porqué él es como es, y como ha llegado a
ser lo que es.
“Todos dicen si hay vida hay esperanza, para nosotros era al revés;
había vida si inventábamos la esperanza”
Centrándonos en la primera parte, se podría decir que en
cierto modo el viaje de Canessa y Parrado, es un viaje iniciático algo así como
el viaje de Ulises en La Odisea. En ese viaje Roberto conocerá sus fortalezas y
debilidades, que marcarán su futura vida y que al igual que Ulises no importaba
las adversidades que encontrará el objetivo era llegar a casa, el también tenia
una Penelope esperándole, el también quería recuperar su vida y vivirla
tránquilo y el féliz los días que le restasen y si para ello tenía que vivir
una odisea sin duda lo haría.
Muchos opinan que el tema central de esta sociedad que se
forjo en la nieve, fue el canibalismo, el hecho de de que para sobrevivir
tuvieran que recurrir a la carne, pues al fin y al cabo solo era carne, de sus
compañeros muertos. El lo propuso junto con Nando, y al final todos tuvieron
que aceptaron pues si algo ha
caracterizado siempre al ser humano han sido sus ganas de sobrevir. Creo que
muchos puristas que ha día de hoy han criticado y condenado a los
supervivientes hubieran hecho los mismas circunstancias.
El tema de la antropofagia no es el tema central, es un
efecto colateral de un accidente.
“Lo que caracteriza al hambre es que siempre necesita ser atendida”
Pocos discutirán esta afirmación ¿no es así?
En cierto momento nuestro protagonista compara su viaje con
una enfermedad. Llega un punto en el que estás tan al límite de tus fuerzas en
que ya solo tienes dos opciones, o luchar un poco más, o dejarte morir
directamente. Siempre hay una parte de ti que te va a instar a continuar,
llegará un punto en nuestras vidas en que nos vamos a plantear esta pregunta.
Tal y como dice el Canessa en numerosas entrevistas todos sin excepciones vamos
a tener nuestra propia cordillera. Aquello que nos haga plantearnos que todos
nuestros problemas hasta ese momento han sido una tontería que nos hemos estado
quejando por nada y que nuestra vida hasta ese momento hasta ese punto de
inflexión simplemente ha sido maravillosa y nosotros no lo sabíamos por eso no lo valorábamos. Ese
es el gran error del ser humano.
Canessa siempre se pone como meta retos pequeños, si su
objetivo hubiera sido llegar al final directamente nunca lo hubiera logrado.
Asi deberíamos plantearnos la vida. No debemos buscar la solución final a
nuestros problemas. Si no buscar los pasos necesarios y fijarnos metas posibles
para solucionar lo que nos preocupa.
Esta es una de las grandes lecciones que nos deja este libro. Hay que
aprender a sobreponerse a las adversidades. No quejarnos por tonterías si
siquiera por problemas más serios, pues siempre podemos estar peor de lo que
estamos.
“Aprendí que cuando se está en el límite de la vida y de la muerte uno
no se deprime y languidece, vive o muere, claudica o embiste. Y si no se
resigna o muere es porque algo se activa en la psiquis y en el cuerpo que le
despierta fuerzas ignotas y sin límites conocidos. Así sobreviví. Algo se
activó, algo que estaba más allá de mi voluntad, porque yo sentía que no podía
más, y sin embargo mis piernas avanzaban…”
Entrando en la segunda parte del libro, veremos que Roberto
Canessa nos cuenta su vida después del accidente. Como forma su familia con su
novia de toda la vida, como se convierte en doctor especialista en cardiología infantil,
su lucha por salvar la vida de tantos niños con problemas cardiacos. Aquí podemos
ver a un personaje quizás más terrenal, el que no se ve tanto en las
entrevistas, pero que también es otra cara de la heroicidad.
Este capítulo asimismo cuenta principalmente con testimonio
de sus familiares más cercanos, y sobre todo de sus pacientes y familiares de
pacientes. Cada uno desde su punto de vista, todos ellos muy emotivos y que nos
descubren el valor del esfuerzo sin que
la recompensa nos nuble los sentidos. Estos casos clínicos dan a entender
que cuando todo está perdido es cuando
puedes intentar todo. En definitiva, la siempre filosofía de Canessa, buscar lo
positivo de una tragedia por muy difícil y derrotados que nos sintamos.
Para acabar diría que la idea final indica que puedes
encontrar la felicidad, si contribuyes a
que los demás encuentren la suya.
“No es caridad, no es generosidad, no es bondad. Es compasión en el sentido de ponerse
en el lugar del otro. Es saber que entre la felicidad y la tragedia slo media
un abrir y cerrar de ojos”





Hola
ResponderEliminarNo lo conocía, pero para nada es de mi estilo
Un beso